Introducción
Los Trastornos de la Conducta Alimentaria (TCA) son trastornos psicológicos que conllevan alteraciones de la conducta alimentaria. La persona muestra una fuerte preocupación en relación al peso, la imagen corporal y la alimentación, entre otros. Son muchos los factores que intervienen en su aparición. Son trastornos de origen multifactorial (un factor por sí solo nunca es la causa). Existen factores de tipo genético, psicológico, sociocultural, familiar y personal. Y es que el origen de estos trastornos es profundo y está muy influenciado, como todos los trastornos psicológicos, por la cultura dominante de hoy.
La neurosis actual de la sociedad está influenciada en el peso que tiene la la cultura de la imagen, por el crecimiento tecnológico y la pérdida de contacto real y auténtico con las personas de nuestro entorno. En el modo de vida de hoy, hemos perdido la atención a las cosas realmente importantes: el amor, compartir, la alegría, los buenos amigos, la música, comer bien, la familia, los niños, etc. Ganando valor el dinero, la tecnología, la comodidad y el creciente uso de las redes sociales.
Y es que el contacto real con las personas comienza por estar presente. Estoy yo, y estoy con otra persona. ¿Qué significa que estoy? Que estoy conmigo en todo lo que soy a todos los niveles: material, físico, psicológico y emocional. Me conozco y sé lo que hay dentro de mí: en mi alma y dentro de mi cuerpo.
A través del cuerpo es como nos conectamos con el mundo. Y en el cuerpo es donde habitamos. El cuerpo es la casa de nuestra psique, psykhé (alma del griego), donde habita todo lo que somos: nuestros órganos (biológico), nuestras emociones, pensamientos, anhelos, deseos, instintos (psicológico).
Trastornos de la Conducta Alimentaria y Sociedad
No somos nuestro cuerpo pero vivimos en él. Si bien es importante cuidar de nuestra casa, debemos recordar que es sólo eso: nuestra casa. Por eso en Psinergia ofrecemos asesoramiento psicológico a personas que tienen dificultades o preocupaciones con la alimentación y la imagen corporal.
Hay un tipo de pensamiento común en las personas que es sano; y es: «me ocupo de mi cuerpo porque me ocupo por mi salud». Sin embargo, hay otro tipo de pensamiento que es del que provienen los TCA y cualquier patología en la alimentación e imagen corporal que es: «me obsesiono por mi cuerpo y la alimentación porque no me gusta mi cuerpo y no me gusto yo». Es decir la persona se identifica con su cuerpo. Se identifica con su casa.
En mi experiencia clínica ayudando personas con TCA, el segundo tipo de pensamiento, (después de profundizar en la psique de la persona y tras procesos terapéuticos), aparentemente insano a primera vista, también tiene en el fondo un anhelo por salud. Pero la cultura de la imagen fomenta el valor de lo material, el cuerpo, la apariencia, olvidando lo realmente importante que está adentro. Profundizando en las conductas patológicas hay en realidad hay en realidad deseos de sentirse mejor no por el cuerpo sino dentro del cuerpo. Pensamientos positivos, relaciones sanas, esperanza, momentos felices, etc. Y nuestra intervención es integrativa. Cuerpo y mente están vinculados, por eso el tratamiento con psicoterapia integrativa y terapia psicocorporal es una excelente solución para personas que tienen dificultades con la imagen corporal y la alimentación.
Con la terapia psico-corporal aprenderás a escuchar tu cuerpo y sus necesidades reales. A apreciar el rol de las emociones en tu mente y tu cuerpo, y su interrelación con los pensamientos, y las conductas ansiosas (comer en exceso, no comer, obsesiones, etc).
Es un proceso de autoconocimiento en el que yo seré tu acompañante, y podrás superar todo lo que te impide vivir tranquila.
Estoy para servirte.